Día del Animal: 4 especies emblemáticas de la Argentina



Publicado: 29 April 2011
Yaguareté
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Como homenaje al fallecimiento, en 1926, del doctor Ignacio Lucas Albarracín, el 29 de abril se festeja en la Argentina el Día del Animal. Albarracín fue, junto con Domingo Faustino Sarmiento, uno de los fundadores de la Sociedad Argentina Protectora de Animales y el propulsor de la Ley Nacional de Protección de Animales (N° 2786).

Para celebrarlo, elegimos cuatro especies emblemáticas de nuestro país: el oso hormiguero (emblema de la Fundación Vida Silvestre Argentina), el yaguareté, el venado de las pampas y la ballena franca austral.

Oso hormiguero.



Es una especie exclusivamente latinoamericana, dado que sólo se la encuentra en Centro y Sudamérica. En la Argentina habita en los pastizales, sabanas, bosques y selvas, desde Jujuy a Misiones, hasta el norte de Santiago del Estero, de Santa Fe y posiblemente de Corrientes. Pero es un animal solitario, nocturno y raro, que ha desaparecido de muchas zonas e incluso de áreas protegidas. La tendencia poblacional es a declinar, de hecho, su presencia en Centro América ya es histórica o anecdótica.

Está en peligro de extinción y, por eso, se lo ha protegido en todo el país. Incluso fue declarado Monumento Natural en las Provincias de Misiones y Chaco. Sus principales amenazas son la deforestación de los bosques y selvas, y también su caza. A pesar que su piel, su cuero y su carne no tienen valor, se lo persigue por curiosidad, y a veces por el peligro que representa para los perros de los campesinos. También se lo captura vivo (ilegalmente) para abastecer a zoológicos y colecciones privadas.


Yaguareté



Originalmente este carnívoro habitaba desde Estados Unidos hasta la Patagonia Argentina, pero en la actualidad sólo está presente de manera discontinua desde una pequeña porción del sur de Estados Unidos (sur de Arizona y Nuevo México) hasta el norte de nuestro país y solo ocupa entre un 10 y un 15% de aquella distribución original. En la Argentina se encuentra en pequeñas poblaciones en las provincias de Salta, Jujuy, Formosa, Chaco, Santiago del Estero y Misiones (en la Selva Paranaense o Misionera).
Los yaguaretés regulan a las poblaciones de todas las especies que constituyen sus presas, impidiendo sus excesos poblacionales y manteniendo su vigor al eliminar ejemplares viejos y enfermos. También, están ligados al control de los mamíferos herbívoros que son depredadores de especies vegetales. Por lo tanto, si se afecta a la comunidad de depredadores se afecta a todo el ecosistema

En la Selva Paranaense la conservación de la especie se encuentra en una situación crítica. La pérdida de hábitat, la caza ilegal de animales silvestres y los conflictos con animales domésticos son las principales amenazas de la población de yaguaretés. Según estudios realizados en los últimos años, se estima que en la Selva Paranaense viven unos 50 individuos.

Venado de las pampas



Históricamente, por su amplia distribución en los pastizales sudamericanos, el venado de las pampas ha sido identificado como una de las especies emblemáticas o banderas del pastizal. Sin embargo, en la actualidad, el venado ha sido categorizado a nivel nacional como “en peligro” y su área de distribución en la Argentina se restringe a cuatro sitios conocidos: Bahía Samborombón (Buenos Aires), centro-sur de San Luis, malezales del Aguapey (Corrientes) y Bajos Submeridionales (norte de Santa Fe). Estas cuatro áreas han sido señaladas como Áreas Valiosas de Pastizal (AVPs) en la identificación ecorregional de áreas de pastizales en buen estado de conservación realizada por el Programa Pastizales de la Fundación Vida Silvestre Argentina, lo que señala el valor adicional de la especie como indicadora de pastizales naturales bien conservados.

A comienzos del siglo XIX, los venados en los Pastizales Pampeanos podían contabilizarse por millones, sin embargo, hoy sólo restan menos de 2.000 individuos dispersos en pequeñas poblaciones. La transformación del pastizal pampeano debido a las prácticas agrícolas y ganaderas, la caza y persecución por su cuero y carne, y, probablemente, las enfermedades introducidas con el ganado doméstico, fueron los principales factores que causaron una fuerte reducción de sus números poblacionales.

Ballena Franca Austral



La ballena franca austral es exclusiva del Hemisferio Sur y su población actual se divide en cuatro sub poblaciones: la de Sudáfrica, la de Sudamérica, la de Australia y la de Nueva Zelanda. Se reproduce en zonas costeras, siendo Península Valdés la segunda área más importante del mundo, y luego migra a las zonas de alimentación en la región subantártica y centro del atlántico.

Sobre una población actual total estimada en más de 10 mil ballenas francas en el hemisferio austral, la subpoblación que visita la Península Valdés en nuestro país ronda los 1.800 ejemplares.

Sus principales amenazas son:

1) El movimiento portuario crece sostenidamente y cada vez hay más barcos que ingresan al área, de mayor porte y a mayor velocidad. Teniendo en cuenta la tendencia de esta especie a acercarse a áreas de uso humano, es innegable la presencia de un escenario de conflicto en el futuro por la colisión con embarcaciones, tanto en áreas de alimentación como de reproducción.

2) El acoso de las gaviotas cocineras en la Península Valdés, que producen lesiones visibles en las ballenas y una modificación en su comportamiento. Las gaviotas se alimentan de trozos de piel y grasa que desprenden de los lomos de las ballenas.

3) La falta de implementación de la regulación existente en el avistaje de ballenas.

4) La contaminación en las aguas.


¿Qué se puede hacer para conservar estas especies?


- Conocer el hábitat donde viven, tomar conciencia de su importancia y valorarlo.
- Participar activamente en campañas que buscan proteger nuestros recursos naturales.
- Indagar en las plataformas electorales de nuestros representantes antes de votar para saber si priorizan la conservación y el uso sustentable de nuestros recursos naturales.
- Hacer pedidos de acceso a la información pública sobre proyectos que puedan afectar territorios que están protegidos.
- Asociarse a organizaciones, como Fundación Vida Silvestre Argentina, que trabajan para crear e implementar efectivamente áreas protegidas.

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