Financiar la Adaptación es clave para un acuerdo climático en Copenhague | Fundación Vida Silvestre Argentina

Financiar la Adaptación es clave para un acuerdo climático en Copenhague



Publicado: 14 December 2009
Cambio climático
© Isaac Vegas - WWF Adena

Presentación de casos argentinos de adaptación al cambio climático en la cumbre global


Financiar la Adaptación es clave para un acuerdo climático en Copenhague

La Fundación Vida Silvestre Argentina (FVSA) y WWF Internacional instaron a los países desarrollados a financiar la adaptación al cambio climático basada en el buen manejo de la naturaleza, elemento crucial que debería ser incluido en el nuevo tratado climático, y presentaron casos de estudio en 16 lugares alrededor del mundo. Dos de ellos involucran a la Argentina: Gran Chaco Sudamericano y Océano Austral.

(Lunes 14 de diciembre de 2009, Copenhague, Dinamarca)

Las organizaciones ambientalistas hicieron un llamado a la acción para que, en Copenhague, se logre un acuerdo vinculante en el que los países industrializados apoyen a los países en desarrollo a través, entre otras medidas, del financiamiento de medidas de adaptación a los impactos del cambio climático. La FVSA y WWF sostienen que los países desarrollados deberían destinar US$ 25 mil millones anuales, de 2010 a 2012, a través del Fondo de Adaptación del Protocolo de Kyoto; US$ 63 mil millones anuales de 2013 a 2017, a través del Fondo de Adaptación post 2012 de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático; y US$ 100 mil millones anuales para la adaptación después de 2020.

"Si bien se están realizando algunos anuncios de financiación, algo limitada, para la adaptación a corto plazo, hay poca visión y compromisos de largo plazo", sostuvo desde Copenhagen, Pablo Herrera, Director de Conservación de la FVSA. De acuerdo con el estudio de Economía de la Adaptación al Cambio Climático,  realizado por el Banco Mundial en 2009, los costos de la adaptación al cambio climático en los países en desarrollo serán del orden de los US$75 mil millones a US$100 mil millones al año, entre 2010 y 2050. Para América Latina y el Caribe, la cifra abarca de US$16.9 a 21.5 mil millones al año, principalmente, para asegurar el abastecimiento de agua y la protección contra las inundaciones en zonas costeras. "Tenemos que garantizar que Copenhague no se convierta en el lugar donde sólo se consigan migajas para la fase inicial de adaptación, en lugar de crear un marco internacional seguro para la adaptación", concluyó Herrera.

Por ello, la FVSA y WWF apoyan el pedido de muchos de los países más vulnerables del mundo que exigen la búsqueda de un mecanismo multilateral para compensar las pérdidas y los daños a largo plazo, tales como la pérdida completa de pequeños Estados Insulares a causa del aumento del nivel del mar, un riesgo posible con un aumento promedio global de sólo 1,5°C.

Según estimaciones de científicos de Argentina, Holanda y Estados Unidos, US$ 33 trillones es el valor anual de los servicios que el ambiente le brinda a la humanidad, al regular el flujo de agua, mejorar su calidad, reducir el impacto de desastres naturales, proteger los suelos, mantener la productividad de la pesca, secuestrar y almacenar carbono, entre otros servicios ambientales. “Esto demuestra que, aunque los costos financieros para mitigación y adaptación al cambio climático puedan parecer muy altos, resultan bajos en comparación con el valor de lo que estamos tratando de proteger para la humanidad”, explicó Sandeep Chamling Rai, Coordinador de Políticas para la Adaptación de WWF Internacional.

Así, el documento “2ºC es Demasiado: Casos de Adaptación para Responder a los Impactos del Cambio Climático”, presentado hoy en Copenhague, destaca la necesidad de apoyar el funcionamiento natural de los paisajes y ecosistemas para garantizar, por ejemplo,  el suministro de agua dulce durante sequías, y para proveer protección contra fenómenos climáticos extremos tales como tornados e inundaciones severas,  situaciones que ya impactan a las comunidades vulnerables y que se agravarán aún más.

En el caso del Gran Chaco Americano, uno de los dos casos vinculados a la Argentina, se destaca el rol de los ecosistemas para regular la cantidad y calidad del agua y la conservación de suelos y su productividad, así como sus vínculos con las comunidades locales y las actividades económicas. Mientras que en el caso del Océano Austral, se resalta su rol para la provisión de alimentos provenientes de pesquerías y la regulación del clima y las corrientes oceánicas. El informe también incluye las medidas de adaptación que deberían desarrollarse para preservar estas funciones. “Estos  ejemplos innovadores de adaptación al cambio climático demuestran que es el ambiente el que absorbe los principales impactos del cambio climático, y que un ambiente más sano responde mejor a los impactos del cambio climático protegiendo a la población y las comunidades” sostuvo Herrera.

Adaptación y mitigación no deben ser vistas por separado

Con el objetivo de mitigar los efectos del cambio climático, la adaptación debe acompañar la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera a niveles que prevengan cambios peligrosos en el clima, de acuerdo a la FVSA y WWF. Mientras mayor sea la mitigación de las emisiones de GEI, menor será la adaptación necesaria. De todos modos, el mundo ya cruzó el umbral más allá del cual no es posible evitar los impactos negativos del cambio climático causado por el hombre. En consecuencia, la adaptación es un componente clave para el acuerdo que se logre en Copenhague.

Según el Cuarto Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental del Cambio Climático, publicado en 2007, la temperatura de la tierra aumentó 0,8ºC en los últimos 100 años; se proyecta un aumento de 0,5ºC adicionales por efecto de los gases ya emitidos, aún si las emisiones de GEI se detuvieran inmediatamente. En este contexto, 2ºC es el umbral del aumento de la temperatura que se debe mantener para evitar daños aún más graves e irreversibles en las comunidades y el ambiente.

"Aunque los líderes mundiales han hecho masivas declaraciones políticas sosteniendo que van a mantener el calentamiento global por debajo de los dos grados centígrados, los compromisos de reducción real de emisiones que están ofreciendo en Copenhague, nos pondrán en camino hacia un planeta de tres o más grados por encima de la temperatura de referencia", comentó Sarah Jones, Directora de Programas Internacionales de la FVSA. "La adaptación en un mundo de tres grados incluirá el costo de trasladar a un gran número de personas para protegerlas de daños, de hambre y, en el caso de muchas islas, zonas costeras bajas y deltas densamente poblados, de inundaciones por aumento del nivel del mar" finalizó Jones.

En base a lo publicado por el informe de 2009 del Foro Global Humanitario sobre los impactos del cambio climático, 300.000 muertes, 325 millones de personas afectadas y pérdidas de US$ 125 mil millones, son provocadas anualmente por el aumento de la temperatura global. A su vez, el documento presentado por FVSA y WWF, sostiene que si la temperatura global aumenta a 2ºC, el 20% de la población mundial se vería afectada y el 35% de las especies terrestres podrían desaparecer para 2050, entre otras consecuencias.

Para finalizar, los miembros de la FVSA y WWF destacaron que limitar los impactos del cambio climático mediante la reducción de las emisiones y de la deforestación y, la adaptación a los impactos del clima, no debe ser visto - ni negociado - por separado.


Conferencia de Prensa

13:00 CET 14 de Diciembre 2009, UNFCCC COP 15, Bella Centre, Copenhagen

Para más información:
Director de Conservación y Desarrollo Sustentable de Fundación Vida Silvestre Argentina
Pablo Herrera
pablo.herrera@vidasilvestre.org.ar