Hacia un nuevo pacto entre las empresas y su entorno | Fundación Vida Silvestre Argentina

Hacia un nuevo pacto entre las empresas y su entorno



Publicado: 11 October 2011
© Noticia publicada en el Diario La Razón el 11/10/2011
Noticia publicada en el Diario La Razón el 11 de Octubre de 2011
Por Rafael Otegui



Por encima de la generación de beneficios económicos, cada vez más compañías asumen nuevos compromisos asociados con la solución de problemas sociales y el cuidado del medio ambiente. La sustentabilidad como nueva ética de negocios y el rol estratégico de la Responsabilidad Social Empresaria en el actual contexto mundial.

Una nueva cultura sobrevuela el mundo de los negocios. Ya sea por las crecientes presiones que ejerce una ciudadanía cada vez más informada o por la necesidad de introducir cambios ante un planeta que da señales claras de agotamiento ­o por ambas cosas juntas­, las gerencias de las principales firmas del mundo han comenzado a reconsiderar su rol en la sociedad y a fijarse nuevas metas que trascienden las meramente económicas.
Desde la utilización de energías limpias para reducir las emisiones de gases de infecto invernadero, hasta el financiamiento de proyectos de inclusión social en sectores de bajos recursos, existe cada vez más conciencia en el mundo privado acerca de la responsabilidad que le cabe a la empresa como actor fundamental del desarrollo humano.
No es una novedad, en rigor, la contribución del sector privado a la promoción del bienestar social, puesto que las empresas son desde siempre grandes generadoras de trabajo y riqueza en las comunidades. Lo que aparece como rasgo distintivo de esta época es el surgimiento de un nuevo enfoque del desarrollo que va más allá de la concepción tradicional del crecimiento asociado sólo a variables económicas: se trata de una nueva visión del proceso productivo que contempla los aspectos sociales y ambientales, y que el mundo académico ha bautizado como "desarrollo sustentable".
En un sentido amplio, el desarrollo sustentable es definido como un tipo de progreso que satisface las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras. Esto significa que la actividad económica, para que sea sustentable, debe ser respetuosa de los recursos naturales y del entorno social en la que se desenvuelve. "Cuando hablamos de desarrollo sustentable estamos hablando de un desarrollo que vaya más allá de lo meramente económico, que era la forma tradicional de medir el desarrollo, y que involucre otros dos pilares fuertes: la cuestión social y la cuestión ambiental", resume Diego Moreno, director ejecutivo de la Fundación Vida Silvestre, una organización ambientalista dedicada a proteger los recursos naturales del país.
De la mano de esta nueva visión del desarrollo, ha surgido como correlato una nueva concepción del hacer empresarial conocida como Responsabilidad Social Empresaria ­RSE, por sus siglas­, un enfoque que se impone en todo el mundo y que asocia la generación de beneficios con el respeto por los valores éticos, el cuidado de la naturaleza y el apoyo a las comunidades. "Asistimos actualmente al surgimiento de un nuevo modelo de empresa con mirada social, relacionada armónicamente con el medio ambiente y desarrollándose en un marco económico sustentable", asegura Gabriel Bourdin, presidente del Consejo Empresario de Entre Ríos.
Desarrollo Sustentable, en forma general, y Responsabilidad Social Empresaria, entendida como la aplicación particular de este nuevo enfoque en la gestión cotidiana de las empresas, configuran el universo de valores que definen la nueva cultura empresarial de nuestro tiempo.
Una cultura que, según Bernardo Kliksberg, asesor principal de Naciones Unidas y uno de los consultores más reconocidos en la materia a nivel mundial, es decisiva para la supervivencia misma de las compañías. "Sin Responsabilidad Social las empresas privadas no tienen futuro: es una nueva manera de vivir la empresa en el siglo XXI, que ha llegado para quedarse y que reta a la gerencia a dar ese salto adelante. Si la gerencia no da ese paso, la empresa va a sufrir desde el boicot de consumidores hasta el acecho de la sociedad civil que está cada vez más presente", asegura Kilksberg.
"Estamos viviendo una crisis de modelo civilizatorio. Los indicadores sociales y ambientales son muy graves. Esto no es sólo un problema asociado a la forma de producir, sino que también tiene que ver con los valores", señala Horacio Enriquez, director ejecutivo de la Fundación Eco Urbano, una organización civil que promueve un mayor compromiso del sector productivo en materia ambiental y que asesora en la implementación de tecnologías limpias a las empresas. Desde su punto de vista, hay un futuro posible si estos valores se hacen carne en el empresariado. "Si crece esta nueva forma de sentir y de cuidar que implica la RSE, hay muchas posibilidades de que transitemos hacia sociedades más duraderas, más amigables con el ambiente y más inclusivas".
¿Pero qué es en términos concretos la Responsabilidad Social Empresaria? Según el mismo Kliksberg, una empresa es socialmente responsable cuando incorpora ciertos principios básicos en su gestión. El primero de estos principios empieza puertas adentro y tiene que ver con mejorar las condiciones de vida del personal. "Hay que darle a los empleados un clima de trabajo agradable y hay que preocuparse por sus familias: tiene que haber una convivencia productiva entre empresa y familia", sostiene Kliksberg. El segundo principio está relacionado con los consumidores y consiste en asegurar productos de buena calidad, saludables y a precios razonables.
En palabras de Kliksberg, "hay que hacer juego limpio con los clientes".
En tercer lugar, además de tratar bien a sus empleados y a sus consumidores, un empresario socialmente responsable tiene que tratar bien al medio ambiente. "Una empresa responsable es aquella que busca reducir su huella ecológica y compensar su impacto sobre el ambiente", puntualiza Diego Moreno, de la Fundación Vida Silvestre. Una compañía responsable, en cuarto lugar, tiene que ser transparente y autorregularse con normas claras de ética corporativa. Y, finalmente, tiene que comprometerse con las causas más importantes de la sociedad: "Los empresarios tienen que estar en primera fila ayudando al país, enfrentando los desafíos en educación, en salud, en inclusión social", exhorta Kilksberg.
En relación con este último punto, adquiere una centralidad especial el concepto de "colaboración". Un empresario socialmente responsable, aseguran los expertos, debe tejer alianzas estratégicas con las políticas públicas y con la sociedad civil.
"Nuestra tesis es que si se articulan las empresas con las organizaciones de la sociedad civil y el Estado, se hace posible la dignidad humana, se hace posible la gobernabilidad democrática y se hace posible el estado social de derecho. O sea: se vive mejor y se produce más", concluye Enrique Morad, presidente del Grupo de Fundaciones y Empresas, una red de segundo orden que promueve, precisamente, el diálogo entre el sector privado, el Estado y la sociedad civil.


GLOSARIO SUSTENTABLE ¿QUÉ SIGNIFICA?
-Responsabilidad Social Empresaria (RSE) Es una nueva visión de los negocios que integra a la estrategia empresarial, el respeto por los valores éticos, las personas, la comunidad y el medio ambiente. Se inspira en el modelo de desarrollo sustentable y se aplica transversalmente a todos actores y acciones de la compañía.
-Desarrollo Sustentable Es un modelo de desarrollo que busca satisfacer las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras. Se basa en la integración armónica de tres esferas: la social, la económica y la ambiental.
-Huella Ecológica Es un indicador que mide el impacto que generan las actividades humanas sobre los recursos naturales. Se toma en cuenta el ciclo de vida completo de cada producto para conocer su presión sobre el ecosistema.
Por ejemplo: para producir una taza de café, son necesarios 140 litros de agua, tomando en cuenta las etapas de cultivo, procesado, distribución y consumo final.
-Cambio Climático Es un proceso que se produce a partir de la concentración excesiva de gases de infecto invernadero en la atmósfera, que captan y retienen el calor de los rayos del sol. Esto ha generado un aumento de la temperatura promedio de la tierra de 0,8º respecto de los niveles que había cien años atrás, y se estima que para el 2050 este promedio podría subir entre 2 y 6 grados, con graves consecuencias para la vida humana.


"El sector privado, clave para alcanzar un desarrollo sustentable"
Por Diego Moreno Director General de Vida Silvestre

Hoy la humanidad consume un 30% más de los recursos que el planeta es capaz de reponer. Este nivel de consumo y el impacto de las actividades económicas bajo las modalidades actuales, hacen que nuestro futuro no sea sostenible.
El 96% de los CEOs de las empresas cree que los temas relacionados con la sustentabilidad deberían estar completamente integrados dentro de la estrategia y las operaciones de la empresa, según la encuesta Pacto Global-Accenture, y reconocen a su vez el rol relevante que cumple el sector privado en el uso de los recursos naturales. A nivel mundial, ya se impulsan políticas de producción sustentable, no sólo basadas en restricciones, sino también en incentivos de mercado y fiscales para reducir la huella ecológica de la producción y el consumo.
En nuestro país, esta tendencia es incipiente. La adopción de una política para incentivar la aplicación de buenas prácticas y sistemas de certificación, la utilización de energías limpias o la compensación de los impactos que generan las actividades productivas, son medidas indispensables para hacer viable un nuevo paradigma que nos permita hacer más sostenible nuestra vida.


"Una forma de ser y de hacer"
Por Fernando Hofmann Director de Asuntos Legales y Corporativos de Kimberly- Clark, Región Austral.

El gran desafío de las organizaciones es que la sustentabilidad se transforme en una forma de ser y de hacer, un concepto que atraviese y marque a cada compañía y, sobre todas las cosas, que determine su accionar. Es por ellos que en KimberlyClark Argentina entendemos la sustentabilidad como un modelo de gestión que engloba la visión integral del negocio y contempla a todos sus públicos y todos sus ámbitos, aportando al bienestar de la comunidad, los empleados, los clientes, los proveedores y el medioambiente.
Para Kimberly Clark este compromiso se vive de forma natural, y eso se ref leja en nuestro negocio y en nuestros resultados. Los programas que realizamos en todo el mundo parten de nuestra "Misión": Mejorar la salud, la higiene y el bienestar de las personas cada día y en todas partes del mundo, y son guiados por la "Visión": Guiando al mundo en lo esencial para una vida mejor.
Somos conscientes de la importancia que tiene alinear las acciones con nuestro negocio, que es donde podemos brindar nuestro mayor expertise, y también sabemos que cada lugar tiene sus particularidades, intereses y necesidades puntuales. Por eso, para nosotros es sustancial entablar diálogo con nuestros diferentes públicos o stakeholders y trabajar en pos de lo que necesita cada comunidad.


"Suena simple, pero no lo es tanto"
Por Sebastián Bigorito Director Ejecutivo del Consejo Empresario Argentino para el Desarrollo Sostenible.


Suena simple, pero no lo es tanto: que los 9.000 millones de personas que seremos en el 2050, vivamos bien y dentro de los límites de un solo planeta.
Porque si hacemos una proyección "sin mediar cambios", esta afirmación contrasta con los 2,3 planetas tierra que serán necesarios en el 2050 para que todos vivamos aceptablemente, con niveles de agua, energía y alimentos suficientes.
Las proyecciones demográficas indican, además, que de toda esa población, el 70% habitará en ciudades. Y un futuro urbano significa cambios en transporte, movilidad, residuos y una innovadora infraestructura para el desarrollo de nuevas urbanizaciones.
Estamos, entonces, frente a un dilema: por un lado debemos desarrollarnos produciendo más para más personas, pero por otro lado el planeta nos pone un límite. Gran parte de esto, sin embargo, se puede corregir consumiendo de una manera más compatible con el entorno. Los avances en la tecnología biológica y genética, por su parte, harán más eficientes cada centímetro del suelo, posibilitando más alimentos y energía con la mitad de espacio que hoy.
Pero también se impone mejorar la forma en que medimos el éxito: es preciso generar nuevos estándares para medir aspectos que tienen que ver con la calidad de vida y que no necesariamente significan más consumo, sino mejor consumo.
© Noticia publicada en el Diario La Razón el 11/10/2011 Enlarge