Empresas que cuidan los bosques | Fundación Vida Silvestre Argentina

Empresas que cuidan los bosques



Publicado: 24 November 2011
© Empresas que cuidan los bosques - El Cronista 24 de noviembre de 2011

Noticia publicada en el diario El Cronista Comercial el 24 de noviembre de 2011.

Cada año, se pierden en el país 300.000 hectáreas de bosques nativos, lo que equivale a 15 veces la superficie de la ciudad de Buenos Aires. A nivel global, la destrucción de masa forestal alcanza 13 millones de hectáreas anuales, o una Grecia por año. La deforestación genera hoy el 18% de las emisiones de dióxido de carbono, gas responsable del calentamiento global y el cambio climático. Por esto las Naciones Unidas declaró a 2011 como Año Internacional de los Bosques y en este marco se impulsan en todo el mundo acciones de concientización y protección de este recurso natural.
Por María Gabriela Ensinck.

Desde 2007, Argentina cuenta con la Ley 26.331 de Protección de los Bosques Nativos, que estableció la suspensión de nuevos permisos de desmontes, hasta que cada provincia realice su ordenamiento territorial forestal. Esto obliga a hacer un estudio de impacto ambiental, exige respetar los derechos de los pueblos originarios y campesinos sobre los bosques que habitan, y crea un fondo para la protección de los bosques. Es este punto el que ha resultado más conflictivo, dado que los fondos para la Ley de Bosques deben ser superiores al 0,3 % del Presupuesto Nacional, una proporción que -según entidades ambientalistas como Greenpeace, Fundación Vida Silvestre y FARN- no se ha cumplido.

No obstante, más allá de los bosques nativos que deben ser protegidos, el país cuenta con 1,2 millones de hectáreas de bosques cultivados, principalmente con pinos, eucaliptos, álamos y sauces. Más del 90% de la industria forestal argentina trabaja sobre bosques implantados y exporta más u$s 1.100 millones anuales, la mitad de ellos por productos industrializados, de acuerdo a datos de la Asociación Forestal Argentina (AFOA).

Con sello sustentable

Poco a poco, la explotación e industrialización sustentable de los bosques va ganando lugar, de la mano del sello FSC (Forest Stewardship Council, una organización internacional que promueve una certificación de manejo forestal responsable para empresas que trabajan con maderas y sus derivados).

"Hay una tendencia hacia la consolidación del manejo sustentable de los bosques, pero para lograrlo no solo es necesario crecer en cantidad de hectáreas certificadas, sino que toda la industria de maderas y derivados debe alinearse con los requerimientos y el esquema de certificación FSC", destaca Marcelo Carbone, director del Grupo Crescent.

En la actualidad hay unas 98 compañías certificadas. Más de la mitad son imprentas, hay una pequeña porción de mueblerías y manufacturas de pisos, y el resto son madereras, papeleras y distribuidoras de papel.

Una de las pymes que obtuvo recientemente esta certificación es Gráfica Cid , fundada hace 30 años. "La obtención de este sello forma parte de nuestro compromiso con los clientes y el medio ambiente", dice Hernán Cid, gerente Comercial de la firma.

Buenas prácticas


Fundada en la década del ?30 como empresa inmobiliaria, Lipsia inició sus actividades forestales en Misiones en los años ?60. Actualmente posee 5.000 hectáreas de bosques implantados en Misiones (en los departamentos de Iguazú y Eldorado), certificadas con el sello FSC. El 82% de la superficie está forestado y el resto se destina a conservación e infraestructura. "Las plantaciones de bosques (principalmente coníferas adaptadas al clima tropical) se realizan sobre suelos con usos previos ganaderos u agrícolas, pero nunca reemplazando al bosque nativo", explica el ingeniero Carlos Baumgart, actual presidente de la compañía.

A partir de la década del ?80, Lipsia incorporó el procesamiento industrial de la madera, que se destina a zócalos, flejes de camas, componentes de puertas y otros accesorios para la industria del mueble y la construcción. En total trabajan unas 260 personas. El 75% de la producción se exporta a Estados Unidos, Canadá y Brasil, y el 25% restante al mercado interno.

En la provincia de Formosa, el establecimiento La Florencia, implementa desde hace 10 años un programa de sustentabilidad tanto ambiental como social. Jorge Bellsolá Ferrer, actual propietario del predio de 60.000 hectáreas, cuenta que allí funcionó, hasta 1920, una destilería de palo santo que daba empleo a la gente del lugar. Cuando su padre, junto a cuatro socios, compró la extensión en 1969 a la empresa Bunge y Born, apenas quedaban rastros de aquella fábrica y sus pobladores. En 2000, Bellsolá adquirió las acciones de los socios de su padre y se dispuso a iniciar un proyecto de recuperación de lo que no era más que un desierto habitado apenas por 67 familias.

"En un primer momento no supe qué hacer, entonces me remonté al pasado", confiesa Bellsolá. "Este desierto -donde las temperaturas en verano superan los 45 grados- era antes un bosque, parte del impenetrable chaqueño. Entonces, busqué asesoramiento para recuperarlo", repasa. Así el emprendedor se contactó con técnicos de universidades del exterior y de la Universidad Nacional de Formosa, para desarrollar un programa de recuperación del bosque nativo mediante la reimplantación de ejemplares autóctonos. El proyecto incluye la capacitación de jóvenes en tareas como cuidado del vivero, poda y "desyemado" (tarea de remover retoños a mano para que la planta no pierda fuerza) a cargo de las mujeres, y la plantación y riego a cargo de los varones. Con paciencia, Bellsolá espera que el proyecto avance y el bosque vuelva. La ley Nacional de Bosques (cuyos fondos se debaten con el presupuesto nacional), implicaría un impulso importante para esta iniciativa.
© Empresas que cuidan los bosques - El Cronista 24 de noviembre de 2011 Enlarge