Decimos presente en la XXX Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos



Publicado: 31 October 2011
Desde el pasado 24 de octubre y hasta el próximo 4 de noviembre se está realizando en Hobart, Australia el trigésimo encuentro de CCRVMA en la que estamos participando representados por Verónica Cirelli, coordinadora de proyectos en Antártida & Océano Austral.

Como parte de la Iniciativa Antártida & Océano Austral (ASOI, por sus siglas en inglés) de WWF, la Organización Mundial de Conservación, tenemos asiento en la CCRVMA junto a otras organizaciones no gubernamentales nucleadas en la Coalición Antártida y Océano Austral (ASOC)

El objetivo de la CCRVMA es encontrar un equilibrio entre la conservación y el uso de los recursos naturales marinos, en particular los ecosistemas marinos antártico y subantártico, únicos por su flora y fauna y por las funciones biológicas y ecológicas que este ambiente marino de aguas frías mantiene directa e indirectamente con los océanos que lo rodean.

Uno de ellos es el Océano Austral, que rodea por completo al continente Antártico. Este océano es una de las áreas del planeta más afectadas por el calentamiento global dado que su temperatura está aumentando mucho más rápido que otras zonas, mientras que la Península Antártica sufre un calentamiento cinco veces más veloz que el aumento promedio de toda la Tierra. Estos efectos influyen en forma directa sobre las especies. Por ejemplo, las 17 especies de pingüinos del mundo viven en el Hemisferio Sur, ninguna en el Ártico, y algunas poblaciones de las cuatro especies que se crían en el continente Antártico muestran señales de cambios significativos. Un estudio realizado por WWF, la Organización Mundial de Conservación, estima una disminución del 50% de las colonias de pingüinos emperadores y del 75% de las poblaciones de adelia (especies altamente dependientes de la presencia de hielo) cuando la temperatura global se incremente 2ºC reduciendo la cobertura y el espesor del hielo marino. Este aumento de 2ºC, en comparación a los niveles preindustriales, podría alcanzarse en menos de 40 años, dificultando no solamente la cría y la alimentación de algunas especies de pingüinos antárticos, sino también afectando al ecosistema en su conjunto.

Otro recurso afectado por el calentamiento global es el kril, una de las especies clave del ecosistema marino cuya principal área reproductiva, de crecimiento y de pesca está en el área bajo responsabilidad y tutela de la CCRVMA. Faltan aún dilucidar los efectos tanto independientes como combinados, que la pesca y el cambio climático puedan tener sobre las poblaciones del krill mismo o sobre sus especies predadoras, como ballenas, pingüinos y focas; como así también, otros muchos interrogantes sobre la distribución espacial y la sustentabilidad de las poblaciones de larvas y krill adulto. Sin embargo, el número de países, barcos y toneladas pescadas va en franco aumento, tanto con viejas como con nuevas tecnologías aún en prueba.

A medida que aumentan los efectos del cambio climático (también aumentan la temperatura y la acidez del agua) y los ecosistemas marinos se modifican, según crece la presión de uso sobre los recursos pesqueros y las nuevas tecnologías permiten su uso intensivo (en toneladas pescadas, cantidad de barcos, etc.), según se incrementa la pesca ilegal, no declarada y no reglamentada, también aumenta la necesidad y urgencia de contar con mejores medidas de protección y manejo.

La reunión del Comité Científico de CCRVMA, de la que Verónica es parte, puede significar grandes avances para la conservación de la vida marina del Océano Austral pero se necesita de una fuerte voluntad política de las naciones participantes para llegar a cumplir las metas comprometidas para el 2012, plazo que la misma CCRVMA estableció para la creación de un Sistema Representativo Áreas Marinas Protegidas y que coincide con la fecha de ratificación del Protocolo de Kyoto.

Nuestro desafío es motivar a audiencias nacionales e internacionales, de la sociedad civil y organismos de gobierno, científicos y políticos, a promover y generar propuestas de conservación y de uso responsable de los ecosistemas marinos en el Océano Austral.

Mucho para festejar

En el marco del encuentro de la CCAMLR, el miércoles pasado WWF invitó a las entidades participantes de la Convención para celebrar los 100 años de la llegada de la primera expedición a la Antártida.

Pero esta no fue la única razón para festejar: los 50 años desde la creación de WWF y la trigésima reunión de CCAMLR se sumaron al agasajo. Verónica Cirelli, coordinadora de proyectos en Antártida & Océano Austral de la Fundación Vida Silvestre Argentina, fue una de las invitadas y nos cuenta que pasó durante el encuentro.

“Gilly Llewellyn, directora de Conservación de WWF Australia y anfitriona de la reunión, nos dio la bienvenida y destacó los logros que estábamos celebrando, así como la importancia de la ciencia y la investigación para el trabajo de Sistema de del Tratado Antártico y de CCAMLR.

“Luego presentó a los oradores, Ministro Ariel Mansi -Director General de Asuntos Antárticos de nuestro país, y a Karsten Klepsvik, Embajador noruego comisionado en CCAMLR.”

“Más tarde Phil Trathan, representante del British Antarctic Survey, Mister Grant Bryden representando a Nueva Zelanda y Doctor Tony Fleming por Australia nos dirigieron unas palabras. En su discurso Phil Trathan recordó a Robert Falcon Scott y su última expedición al continente antártico, destacando el aporte que Scott realizó a la ciencia y, especialmente, a la glaciología. También hizo mención a su hijo, Sir Peter Scott, uno de los fundadores de WWF y reconocido por su contribución a la firma del Tratado Antártico y a la formación de CCAMLR.

“Cada uno de estos aniversarios representa grandes logros de la humanidad en pos de la exploración, conservación y uso racional” concluyó Trathan.
Antártida
© Sylvia RUBLI WWF-Canon Enlarge