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FAO declara al 2026 como el Año Internacional de los Pastizales

Fundación Vida Silvestre Argentina y WWF destacan la importancia de este evento para concientizar sobre el rol crucial de estos ambientes naturales en la seguridad alimentaria, la adaptación y mitigación climática, la salud de los ecosistemas y las economías nacionales y locales

2 de diciembre de 2025.- La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) declaró oficialmente que el año 2026 será el Año Internacional de los Pastizales y los Pastores. Esta iniciativa busca visibilizar y promover el valor de los pastizales sanos y el pastoreo sostenible. El objetivo es generar conciencia y fortalecer la influencia política en todos los niveles para garantizar la conservación y el uso sostenible de estos ecosistemas clave. Fundación Vida Silvestre Argentina y WWF remarcan la importancia de este anuncio y la necesidad de trabajar a nivel nacional, regional e internacional para efectiva protección de estos ambientes.

Los pastizales y las sabanas naturales proveen funciones ecológicas irremplazables: almacenan carbono, regulan el ciclo del agua, previenen inundaciones, evitan la desertificación y erosión de los suelos, purifican el aire y tienen un rol preponderante en la seguridad alimentaria a través de la producción responsable de alimentos.  

Estos ecosistemas cumplen un rol vital en el equilibrio ecológico del planeta: cubren cerca del 54 % de la superficie terrestre y albergan el 33% de los puntos críticos (hotspots) de la biodiversidad global, con especies únicas y propias de estos ambientes. Son clave para la conectividad y los flujos ecológicos entre ecosistemas y, además, ofrecen medios de vida a comunidades locales, contribuyen a mantener la identidad cultural y son fuente de recreación, conocimiento y turismo.  

Gracias a su estructura y dinámicas ecológicas naturales —fuego controlado, presencia de herbívoros, variaciones estacionales— los pastizales y sabanas son reservorios de carbono estables y resilientes, especialmente en regiones propensas a incendios o sequías.  Es por esto que son vitales para enfrentar el cambio climático, dado que, almacenan entre el 25 % y el 35 % del carbono terrestre, principalmente en forma de carbono orgánico del suelo (SOC).

“Reconocer el valor de los pastizales y sabanas es fundamental para diseñar estrategias climáticas más integrales y efectivas. Preservarlos implica proteger tanto las especies nativas y los servicios ecosistémicos que brindan a la sociedad, como los valores culturales que estos paisajes representan.” afirmó Sebastián Fermani, director de conservación de Fundación Vida Silvestre Argentina.

Reconocimiento en ascenso

Los pastizales y sabanas son ecosistemas históricamente subvalorados, pero hoy su reconocimiento global está creciendo. Complementando a la iniciativa impulsada por FAO, durante el Congreso Mundial de la Naturaleza de la UICN en Abu Dabi, llevado a cabo en octubre pasado, se aprobaron tres mociones históricas que fortalecen el papel de los pastizales y sabanas en la agenda de conservación y cambio climático.

Dichas resoluciones llaman a:

  • Detener la conversión de pastizales naturales y sabanas.

  • Fomentar su manejo sostenible y restauración.

  • Integrarlos a los marcos globales como el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas y el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal.

Estas extensas regiones albergan ecosistemas aliados naturales para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París y garantizar una transición justa y baja en carbono.

Sin embargo, en el marco de la COP30 de Cambio Climático, que se realizó en el pasado mes de noviembre en Belém, Brasil, los pastizales y sabanas no fueron incorporados en las negociaciones climáticas globales

Pastizales y sabanas en Argentina

En Argentina, los pastizales y sabanas naturales son el hogar de especies nativas emblemáticas como el venado de las pampas (Ozotoceros bezoarticus), el ñandú (Rhea americana), el cardenal amarillo (Gubernatrix cristata) y el puma (Puma concolor), entre otras. Sin embargo, siguiendo la tendencia mundial, la expansión agrícola, el sobrepastoreo y el cambio climático amenazan su equilibrio: se estima que entre 2000 y 2019 se perdieron más de 3 millones de hectáreas de pastizales naturales, siendo la ecorregión pampeana la más amenazada.

Los cambios en el uso del suelo, principalmente para actividades agropecuarias no sustentables y expansión urbana, han reducido y alterado significativamente los ambientes de pastizales y sabanas de la Argentina, poniendo en riesgo su biodiversidad y afectando los servicios ecosistémicos que brindan a las poblaciones locales. Son los ecosistemas más transformados, y por ende los más escasos. 

“Desde Fundación Vida Silvestre Argentina promovemos prácticas de manejo sustentable, como la ganadería compatible con la conservación, que permiten producir y conservar. Además, trabajamos para promover la creación de áreas protegidas y conservadas, tanto públicas como privadas, y desarrollamos e implementamos acciones de restauración en nuestras áreas prioritarias de pastizales y sabanas de Argentina” afirmó Sebastián Fermani, director de conservación de Fundación Vida Silvestre Argentina.

Proteger, manejar y restaurar: una hoja de ruta para conservar los pastizales

Con el objetivo que se mantengan la biodiversidad y los beneficios que brindan los pastizales y sabanas en términos de agua, alimentos, identidad cultural, biodiversidad y captura de carbono, desde WWF y Fundación Vida Silvestre Argentina se propone una estrategia integral para proteger, manejar y restaurar estos ecosistemas, maximizando su potencial climático y social.

Principales recomendaciones:

  • Incluir a los pastizales y sabanas como reservorios de carbono en las NDCs y otras estrategias climáticas nacionales.

  • Eliminar incentivos perversos que promuevan la forestación o conversión de pastizales nativos.

  • Apoyar a comunidades ganaderas y pastoriles tradicionales, guardianas del territorio y del conocimiento local.

  • Fortalecer el monitoreo del carbono del suelo, la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.

  • Promover políticas coherentes entre la CMNUCC, la CNULD y el CDB, integrando mitigación y adaptación.

El proyecto “Salvaguardar los ecosistemas subvalorados: Proteger, manejar y restaurar pastizales y sabanas en Argentina, Colombia y Paraguay”, es liderado por WWF Alemania, financiado por la Iniciativa Internacional del Clima (IKI) del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Acción Climática, Conservación de la Naturaleza y Seguridad Nuclear de Alemania (BMUKN), e implementado por WWF Colombia, WWF Paraguay y Fundación Vida Silvestre Argentina, Agri Benchmark, UICN y el Centro Leibniz de Investigación de Paisajes Agrarios (ZALF). Esta iniciativa promueve soluciones basadas en la naturaleza, la producción sostenible y la restauración ecológica.

Un llamado desde el sur

Desde la Orinoquia colombiana, el Chaco y el Pantanal paraguayos y los pastizales de Argentina, WWF junto a Fundación Vida Silvestre Argentina y sus aliados subrayan que estos ecosistemas no son “solo pastos” o “tierras improductivas”: son paisajes vivos que regulan el agua, almacenan carbono, albergan biodiversidad y sustentan modos de vida sostenibles.

“El mensaje es claro: sin pastizales y sabanas saludables, no habrá equilibrio climático posible y se perderán muchos servicios ecosistémicos esenciales para la vida de las personas”, concluyó Fermani, de Fundación Vida Silvestre Argentina.

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