Señales Amarillas | Fundación Vida Silvestre Argentina

Señales Amarillas



¡Circulemos con precaución! Estos son temas ambientales delicados a los que debemos prestar atención para no irnos a la banquina.



Cuidar las fuentes de agua

Hoy, más de 1200 millones de personas en todo el mundo carecen de acceso al agua potable. Esto se contrasta con el derroche, la sobreexplotación y la contaminación de las fuentes de agua. Por eso es importante cuidar las fuentes.

La capacidad de renovación de una fuente de agua no sólo depende del ritmo natural de su reposición sino también del ritmo de su extracción para consumo humano, que varía según la disponibilidad del recurso y del grado de industrialización.

Tanto para el consumo humano como para algunos usos industriales y comerciales, no sólo importa la cantidad de agua sino su calidad. El término calidad hace referencia a la composición del agua, afectada por la concentración de sustancias producidos por los procesos naturales así como también por las activadas humanas, desde a la agricultura y las industria hasta el uso doméstico.

La contaminación es otro de los problemas que enfrentan los reservorios de agua. Una causa importante son las descargas de aguas cloacales de las grandes ciudades, que se descargan en ríos y lagos mezclados con detergentes, restos de alimentos y todo tipo de basura. La contaminación agropecuaria vierte en los ríos abonos, pesticidas y herbicidas. Por otra parte, las actividades industriales como la minería, la metalurgia, la siderurgia y la industria papelera utilizan enormes cantidades de agua en la que se vierten desechos altamente contaminantes, como petróleo, aceite, metales como plomo, arsénico y mercurio, y material radioactivo.

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Mitigar el cambio climático

El “cambio climático” es un cambio de clima atribuido, directa o indirectamente, a la actividad humana, que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables. El uso de combustibles fósiles (carbón, petróleo) para la generación de energía y transporte, la deforestación, la producción de commodities (cultivos, carnes, pesca, madera), y el uso del agua dulce son las principales causas que impulsan el cambio climático.

La mitigación del cambio climático consiste en disminuir los impactos sobre el ambiente con el fin de reducir los efectos potenciales del cambio climático. . Por lo general, la mitigación supone la reducción de las concentraciones de gases de efecto invernadero mediante la reducción de sus fuentes. La mitigación se distingue de la adaptación, que implica actuar para minimizar los efectos del calentamiento global. La adaptación debe ser alcanzada con políticas para estar preparados frente a eventos climáticos como por ejemplo, inundaciones.

Anticiparse y prepararse es una de las claves para reducir los impactos negativos del cambio climático y aprovechar las nuevas oportunidades. En algunos casos, la adaptación al cambio climático será fundamental para la superviviencia.

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Por más áreas protegidas

Un área protegida es un área manejada con normas que garantizan la protección de los recursos naturales y culturales. Sii bien la mayor categoría es la de Parque Nacional, existen otras formas de conservación como: Monumento Natural, Reserva Natural Estricta, Reserva Educativa y Reserva Municipal, entre otras.

Las áreas protegidas no sólo garantizan la conservación de las especies de la flora y la fauna. También aseguran la protección de las cuencas y la producción en áreas vecinas. Proveen de agua dulce a poblaciones y áreas de producción agropecuaria, pero también son el ámbito de reproducción de especies con valor comercial como la merluza. Al mismo tiempo, algunas áreas protegidas admiten determinados usos productivos como, por ejemplo, el turismo y el aprovechamiento sustentable de la madera, y son el espacio ideal para poner a prueba herramientas para manejar en forma sustentable los recursos naturales.

Sólo un 7,7% de la superficie terrestre y el 3% de la superficie marina de Argentina está protegida, muy lejos de 17% y 10%, respectivamente, que se acordó proteger al 2020, en el ll Convenio sobre Diversidad Biológica de la Organización de Naciones Unidas (ONU), al que la Argentina suscribió.

Existen áreas protegidas públicas marinas y terrestres. Y, también, áreas protegidas terrestres privadas. Esto se debe a que el 80% de nuestro territorio se encuentra en manos privadas. Por ello, resulta fundamental involucrar a los propietarios de tierras en la conservación de las riquezas naturales de nuestro país.

Más información: Red de Refugios de Vida Silvestre
Más información: Áreas protegidas

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Regular la pesca

Con exportaciones que superan los 1.000 millones de dólares anuales, se encuentra a la par de actividades tradicionales como la ganadería. Miles de puestos de trabajo a lo largo del extenso litoral marítimo argentino dependen de esta actividad. Sin embargo, la sobreexplotación de los recursos pesqueros, principalmente la merluza común, ha puesto en riesgo al recurso, el equilibrio ecológico de nuestro mar y el futuro de la actividad.

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© Esteros del Iberá - Plantas acuáticas
Leonel Roget / Vida Silvestre
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© Las fuentes de energías renovables, como la eólica, que no utilizan combustibles ayudan a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero
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Reserva Vida Silvestre Urugua-í
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© La pesca es una de las principales actividades económicas de nuestro país
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