¿Qué es manejar los recursos de la pesca de forma sustentable? | Fundación Vida Silvestre Argentina

¿Qué es manejar los recursos de la pesca de forma sustentable?



Entendemos por recurso pesquero sustentable aquel que es capturado considerando la viabilidad o permanencia de la población en el largo plazo, pero además la salud del ecosistema marino. Así, el ideal sería que el recurso forme parte de una población saludable, bien manejada, y que sea extraído de forma tal que minimice la captura incidental de otras especies, el descarte, y el impacto sobre el hábitat.

Cuando las especies son explotadas sin conocer su estado poblacional, cuando se realiza un descarte de ellas por falta de mercado y no se lo reporta, o cuando no se cumplen con las recomendaciones científicas sobre cuánto extraer y de qué tamaño, estos recursos pueden sobre-explotarse y en algunos casos, colapsar. Un ejemplo de esto ha sido el caso de la merluza común. Si bien hoy la merluza parecería estar recuperándose, se siguen capturando juveniles y una de sus poblaciones que ocupa el norte del Mar Argentino todavía está sobreexplotada.

Para muchos recursos, contamos con información suficiente que permite realizar su evaluación científica. Este análisis del estado actual del recurso y de la captura que permitiría que pueda seguir siendo explotado en el tiempo, y que se denomina evaluación del efectivo, es realizado por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP). Así, el INIDEP recomienda a la autoridad (el Consejo Federal Pesquero) las capturas biológicamente aceptables y las medidas que acompañan un buen manejo. Los pescadores por su parte deberían capturar lo que se les es permitido y reportarlo fielmente.

Pero no solamente una pesquería sustentable debería asegurar la permanencia de la población en el tiempo, sino también, dañar lo menos posible a las especies con las que interactúa y al hábitat mientras se realizan las maniobras de pesca.


Para esto se cuenta con dispositivos de selectividad que modifican las artes de pesca y permiten el escape de ciertas especies y ejemplares pequeños que deben quedar en la población para reproducirse. Existen además dispositivos capaces de evitar la captura de grupos con grandes problemas de conservación como tiburones y aves, mamíferos, y tortugas marinas. También existen artes de pesca que impactan fuertemente sobre los fondos marinos alterando el hábitat mientras que otros lo hacen mínimamente. Lamentablemente, en nuestro país aún no se utilizan los dispositivos de selectividad, salvo muy contadas excepciones.

Esta visión ecosistémica del manejo de las pesquerías también intenta incorporar la variable social. Así lo que se pretende es lograr que estos recursos sean extraídos causando el menor daño posible al ecosistema, generando el mayor beneficio para la gente y valorando el trabajo de los pescadores, considerado uno de los más riesgosos no solo por las condiciones en las cuales trabajan, sino por la incertidumbre económica de la actividad .

Debido a la preocupación de la comunidad científica, las organizaciones no gubernamentales, y los consumidores, surgió la necesidad de conocer y difundir acerca de la sustentabilidad de los recursos pesqueros.

Así, hoy existen en el mundo varias iniciativas que evalúan el funcionamiento de cada una de las pesquerías, catalogándolas para que el comprador y el consumidor sepan cómo ha llegado su pescado desde el mar. Una de ellas es la certificación de las pesquerías que realiza por ejemplo el Marine Stewardship Council (MSC) o el seguimiento del proceso de captura de organizaciones como SeaChoice y Friend  of the Sea, entre otras.
Conocer cómo se extrae el pescado que llevamos a nuestra mesa implica que sigamos su trazabilidad, una tarea compleja en el caso de los productos marinos, pero que nos ayuda a poder elegir y premiar a aquellos pescadores e intermediarios comprometidos por la sustentabilidad de los recursos.

Para llegar a contar con pesquerías sustentables en nuestro país nos falta mucho. De muchas de las especies que se comercializan conocemos poco de su estado poblacional (por ejemplo, bacalao austral, centolla). De muchas que se comercializan sabemos que se extrae más de lo que se renueva anualmente (por ejemplo, gatuzo, pez ángel, abadejo). Muchos barcos no cuentan con observadores a bordo, que son técnicos que registran lo que se captura, y solo se cuenta con la información que provee el capitán a través de la estadística pesquera. Y sobre todo, la visión de cuidar el ecosistema marino recién está comenzando a tomarse en cuenta. 

 
	© Promovemos el uso sustentable de los recursos naturales
© Promovemos el uso sustentable de los recursos naturales

No solamente una pesquería sustentable debería asegurar la permanencia de la población en el tiempo, sino también, dañar lo menos posible a las especies con las que interactúa y al hábitat mientras se realizan las maniobras de pesca.

 
	© Mejorar la selectividad de las artes de pesca es uno de los principales desafíos del sector.
© Mejorar la selectividad de las artes de pesca es uno de los principales desafíos del sector.