¿Cuál es el problema?



De acuerdo con las últimas cifras oficiales a nivel nacional (INDEC), más de 900.000 hectáreas de pastizales se perdieron en las provincias que abarcan la ecorregión pampeana, lo que significa una tasa de pérdida anual superior al 0,5%. Al mismo tiempo, la tasa de expansión de la agricultura varía en la región, de modo tal que, en algunas áreas, la tasa de sustitución de pastizales por cultivos o plantaciones forestales es mayor al 2-5%.

A pesar de esta crítica situación, las Pampas cuentan con uno de los niveles más bajos de superficie protegida en reservas naturales del país. Según la Administración de Parques Nacionales, las Pampas alcanzan apenas el 1,02% de superficie protegida, siendo una de las tres ecorregiones clasificadas como de “representatividad pobre” (porcentaje de protección menor al 3%). Este porcentaje se encuentran muy por debajo del compromiso internacional adoptado por la Argentina, en su papel como signatario del Convenio sobre la Diversidad Biológica, que indica que, para el año 2020, se deberá proteger al menos un 17% de cada región natural terrestre y un 10% de las marinas.

La expansión de los cultivos, más conocido como proceso de agriculturización se basó, fundamentalmente, en el cultivo de soja, con un fuerte aumento del área sembrada a partir de 1996 con la introducción al mercado de la soja transgénica resistente al herbicida glifosato. De esta manera, la soja se convirtió en el principal cultivo de la Argentina, cubriendo cerca del 40% de las áreas sembradas.

Actualmente, se calcula que sólo una tercera parte de las Pampas están cubiertas por pastizales naturales o semi-naturales y un importante porcentaje de estos pastizales es utilizado para la actividad ganadera. Dicha actividad productiva se vio afectada por la reciente expansión e intensificación agrícola en las Pampas y las consecuencias más importantes son el reordenamiento territorial de la ganadería hacia zonas de menor aptitud agrícola y el incremento de la carga animal de las áreas ganaderas que, en algunos casos, induce al sobre-pastoreo con la consecuente degradación de los pastizales que aún subsisten.
 
© Los pastizales pampeanos cuentan con uno de los niveles más bajos de protección del país
© Los pastizales pampeanos cuentan con uno de los niveles más bajos de protección del país
 
© Sólo una tercera parte de las Pampas están cubiertas por pastizales naturales o semi-naturales y un importante porcentaje de estos pastizales es utilizado para la actividad ganadera
© Sólo una tercera parte de las Pampas están cubiertas por pastizales naturales o semi-naturales y un importante porcentaje de estos pastizales es utilizado para la actividad ganadera