Ley de Bosques: ¿Cuánto falta todavía? | Fundación Vida Silvestre Argentina

Ley de Bosques: ¿Cuánto falta todavía?



Publicado: 29 November 2017
Leonel Roget / Vida Silvestre
© Las yungas. Parque Nacional Calilegua, Jujuy.
Por Fernando Miñarro - Director de Conservación de Vida Silvestre
fernando.minarro@vidasilvestre.org.ar

“Es defender la vida, ¡porque si perdemos los bosques perdemos todos! Pierde la gente de la ciudad, el productor agropecuario, el campesino, el turista… ¿Por qué? Porque se pierden los servicios que brinda el bosque, como el control de las inundaciones, el evitar la salinización de los suelos, el acceso a madera y frutos y el disfrutar de una flora y fauna silvestre maravillosa… todo eso perdemos”, fue lo que el personaje de Doña Jovita le dijo a un joven en la marcha realizada en Córdoba en defensa de los bosques nativos.

En noviembre, la Ley de Bosques cumple 10 años. Fue creada para salvaguardar los bosques nativos que tenemos en toda la Argentina, como la selva misionera, las yungas, el bosque chaqueño, el espinal y los bosques patagónicos, que desde hace más de 20 años sufren una acelerada transformación y degradación.

Desde Vida Silvestre fuimos parte de aquel proceso que alcanzó el apoyo de un millón y medio de personas que entendieron la importancia de crear una ley que frenara el implacable proceso de deforestación y que al mismo tiempo ordenara su cuidado, aprovechamiento y uso. Por eso esta ley de ordenamiento territorial establece que cada provincia debe conocer el real estado de sus bosques y determinar qué se puede hacer con ellos a través de procesos participativos. Por ejemplo, ¿deben conservarse de forma estricta? ¿Puede haber actividades económicas o productivas? ¿Puede desarrollarse un sistema mixto?

Ya pasaron casi 10 años y si bien la tasa de deforestación disminuyó en algunas regiones, aún vemos que día a día sigue el desmonte y a un ritmo feroz. ¿Por qué ocurre esto y cómo revertimos la situación?

El gran Talón de Aquiles de la Ley ha sido el financiamiento, que desde los inicios ha sido insuficiente (menos del 10% de lo que le corresponde). Esto impide algo fundamental para que la ley sea efectiva: brindar apoyo económico para financiar proyectos de conservación y uso sustentable que proponen los productores, campesinos o comunidades que habitan los bosques. Sin fondos no se puede implementar el sistema de pago a los custodios de los bosques por la provisión de servicios ambientales.

Pero este no es el único problema. También faltan opciones claras de manejo sustentable en los bosques donde se permite el uso productivo, y un sistema que permita un monitoreo detallado de los fondos que llegan al territorio para conocer su impacto real sobre los bosques. Estos aspectos no resueltos también son responsables de que no se apruebe el presupuesto total de la Ley, por la desconfianza que se genera sobre el uso de esos fondos.

Necesitamos que la Nación y las provincias pongan a la Ley de Bosques en el lugar que debe estar: una política de Estado prioritaria, como también necesitamos que toda la sociedad comprenda el valor de esta Ley y acompañe su implementación. Porque como decía Doña Jovita: ¡Si perdemos los bosques perdemos todos!

Esta nota apareció en la Revista Vida Silvestre Nº 139. Si querés recibir la revista en papel, asociate a Vida Silvestre.
Leonel Roget / Vida Silvestre
© Las yungas. Parque Nacional Calilegua, Jujuy. Enlarge
Leonel Roget / Vida Silvestre
© Bosque andino patagónico. Parque Nacional Nahuel Huapi, Neuquén Enlarge