Tips para unas vacaciones amigables con la naturaleza | Fundación Vida Silvestre Argentina

Tips para unas vacaciones amigables con la naturaleza



Publicado: 15 January 2020
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Vida Silvestre te acerca unas recomendaciones para pasar estas vacaciones de la forma más amigable con el planeta y particularmente la naturaleza que nos rodea.  Si tenés la suerte de tomarte unos días para recorrer, te proponemos algo: que el descanso también sea para nuestro planeta. ¿Cómo? Siendo un turista responsable a través de algunos pequeños consejos que podés seguir. ¡Van algunos! 
  • Al planificar tu viaje, elegí aquellos proveedores turísticos que te ofrezcan garantías de calidad y de respeto a los derechos humanos y al medio ambiente. 
  • Entre menos peso lleves en tu equipaje, menos energía debe usar el vehículo en el cual te transportás. Por eso, viajá lo más ligero de equipaje que puedas.  
  • Usá nuestra plataforma ArgentiNat.org para registrar e identificar todas las especies de flora, fauna y hongos con los que te encuentres. También podés usar esta plataforma de ciencia ciudadana para explorar los lugares que vas a visitar y saber cuáles son las especies que vas a encontrar allí en base a las observaciones de otras personas. Por eso es importante que también subas las tuyas. Para hacerlo desde el celular, podés usar la app iNaturalist.  
  • Al llegar, recorré a pie todo lo que puedas. Esto no sólo te va a permitir parar en todos los lugares que quieras y ayudás a reducir el consumo de combustibles fósiles. 
  • Las bicicletas son otra gran opción que en muchos casos reducen el tiempo de movilización hasta el destino, y además representa un buen benéfico para tu salud y no impacta negativamente en el ambiente. 
  • ¡Convertite en un invitado de honor! ¿Cómo? Primero, no extraigas animales ni vegetación nativa de las regiones que visitas. Además de ser altamente perjudicial para la conservación de los ecosistemas, hacerlo está prohibido. Segundo: al comprar regalos y recuerdos buscá productos que sean expresión de la cultura local y pagá un precio justo. Favorecerás la economía de los pueblos de la zona y la diversidad cultural. Y nunca compres objetos que provengan de animales o de recursos naturales protegidos. Tercero: Disfrutá conociendo la cultura, costumbres, gastronomía y tradiciones de las poblaciones locales. Respetalas y acercate a ellas, tienen mucho que contarte. 
  • Cada uno es responsable de su basura. Debemos darle una adecuada disposición. Es clave que reduzcamos la cantidad de residuos sólidos, sobre todo cuando visitamos entornos naturales. Y más importante es que, si no hay cestos adecuados, te los lleves y los dejes luego.  
  • Las colillas también son basura. Apagalas cuidadosamente y llevátelas de vuelta para descartarlas luego.
  • Reutilizá los productos plásticos que puedas y aquellos que sean de un solo uso (como sorbetes o bolsas plásticas pequeñas), ni siquiera los recibas. 
  • Tener una actitud comprometida con nuestro planeta también se puede hacer si vas a un hotel. ¿Cómo? podés pedir, por ejemplo que no te cambien las sábanas o las toallas todos los días, o que no te traigan un jabón nuevo cada día. Comportate como en tu casa que el jabón lo usás hasta que se acaba. 
  • Además, evitá destapar nuevos productos si no terminaste los que ya empezaste. Lo que dejes de usar podrá entregarse a otro huésped y así se reduce el consumo innecesario de productos y empaques. 
  • El desperdicio de comida representa el 30% de los alimentos producidos a nivel mundial. Esto significa que, entre otras cosas, nos estamos sirviendo comida que no vamos a comer. Cambiar esto empieza en actos tan sencillos como servirte sólo la porción que vas a  comer.  
  • Y como siempre, utilizá con moderación los recursos naturales, como el agua y la energía, acordate que son bienes escasos. 
  • Si no te vas a ningún lado y te quedás viendo una serie abajo del aire acondicionado, acordate siempre de ponerlo en 24°, la temperatura indicada para ser eficiente.
  • Hacé fuego exclusivamente en lugares destinados para ello. Una pequeña chispa volada por el viento puede perder miles de hectáreas de bosque.