Experiences in Forest Landscape Restoration - Lessons Learnt from 16 years of Restoring the Atlantic Forest at a Trinational Level: the Upper Paraná in Argentina, Brazil and Paraguay | Fundación Vida Silvestre Argentina

Experiences in Forest Landscape Restoration - Lessons Learnt from 16 years of Restoring the Atlantic Forest at a Trinational Level: the Upper Paraná in Argentina, Brazil and Paraguay



Publicado: 03 August 2020
Experiences in Forest Landscapes Restoration - Lessons Learnt from 16 years of Restoring the Atlantic Forest at a Trinational Level
© WWF y Fundación Vida Silvestre Argentina
Repartida entre Argentina, Brasil y Paraguay, la ecorregión del Bosque Atlántico del Alto Paraná se define como una de las 15 ecorregiones prioritarias dentro del amplio Complejo del Bosque Atlántico y representa aproximadamente una cuarta parte del Bosque Atlántico remanente. No sólo alberga numerosas especies únicas, como el tití león negro o la nutria gigante, sino que también representa un área de importancia para la agricultura y la generación de energía, contando con dos de las centrales hidroeléctricas más grandes del mundo.
 
En su momento la cobertura forestal abarcaba 39,442,271 ha entre los tres países, pero actualmente sólo quedan unas 5,607,900 ha (14%). Además, los remanentes están muy fragmentados, siendo la mayoría de los parches (70%) menores de 100 ha de extensión.
 
Las principales amenazas son la conversión del bosque para la agricultura y las tierras de pastoreo. Cabe mencionar que la ganadería, la infraestructura, la caza ilegal y la explotación no sostenible, también están contribuyendo a la degradación y pérdida del bosque.
Entre los años 1998 y 2003, WWF y Fundación Vida Silvestre Argentina reunieron a más de 70 instituciones y expertos con el fin de definir una "visión ecorregional" para el Bosque Atlántico del Alto Paraná, produciendo un documento sólido que sirviera de base para futuras intervenciones. Siguieron cuatro fases de implementación, con la restauración como el núcleo de las intervenciones.
 
Las actividades incluían: trabajar con los propietarios de las tierras para cambiar sus actitudes con respecto al bosque y hacer que la restauración sea económicamente viable para ellos; realizar restauración experimental; poner a prueba pagos por servicios ecosistémicos (PSA) y otros mecanismos de mercado; así como el trabajo de cabildeo para incidir en políticas públicas a fin de mejorar las leyes, asegurar su aplicabilidad y apoyar a las partes interesadas en el cumplimiento de dichas leyes.
 
La deforestación continúa siendo un desafío. Sin embargo, se están viendo algunos resultados. Tanto en paisajes del Bosque Atlántico del Alto Paraná, como de la Serra do Mar, se ha iniciado el proceso de restauración de más de 5.300 ha de la Bosque Atlántico, en ocho cuencas desde el año 2006 como resultado del apoyo de WWF. En Paraguay, desde la línea de base definida en 2003 se ha disminuido la tasa de deforestación entre 82 y 95%, gracias a la ley de deforestación cero, promulgada por primera vez en 2004; WWF ha apoyado la restauración (tanto plantación como regeneración natural) de casi 15.000 ha., asimismo, entre el 2005-2018 en el Alto Paraná ha aumentado el número de jaguares en un 160%.
 
WWF y Vida Silvestre han colaborado con numerosos actores, desde gobiernos nacionales hasta agricultores locales y comunidades indígenas, así como también otras ONGs y organismos científicos. El sector privado ha sido también un importante colaborador, como por ejemplo el caso de la empresa hidroeléctrica Itaipú-Binacional, una de las principales implementadoras de la restauración en el Bosque Atlántico del Alto Paraná.
El desarrollo de las capacidades se ha centrado en mejorar el conocimiento tanto del ecosistema como de las formas de restaurarlo. Se elaboraron muchos materiales de comunicación y se han llevado a cabo diversos eventos, como la Conferencia Anual de WWF en 2014 realizada en las Cataratas del Iguazú, que reunió a los CEOs de WWF y que generó una amplia cobertura mediática. La tenencia de la tierra, la promoción de políticas, los procesos informales de toma de decisiones y la vinculación de objetivos globales con la acción en terreno, han sido cuestiones importantes exploradas y abordadas en la Restauración del Paisaje Forestal (RPF), en el Bosque Atlántico del Alto Paraná.
 
La sostenibilidad financiera continúa siendo frágil, aunque los pagos por servicios ecosistémicos y otras intervenciones del sector privado pueden ayudar a asegurar plazos más prolongados de financiación para la conservación y restauración del Bosque Atlántico del Alto Paraná. También la colaboración con las comunidades y otros actores locales, ha sido esencial para WWF y Vida Silvestre Argentina.

WWF y Vida Silvestre continuarán manteniendo sus actividades en esta región al menos hasta 2023, cuando finalice el próximo Plan de Acción Ecorregional. Luego de esto, las organizaciones tendrán que decidir la mejor manera de posicionarse en el largo plazo frente a los numerosos actores y desafíos de la región.