Bajos Submeridionales



Descripción de los Bajos Submeridionales

Los Bajos Submeridionales, uno de los humedales más grandes y desconocidos de la Argentina, comprenden 3,3 millones de hectáreas (más que la provincia de Misiones entera, que ocupa 2.980.100 hectáreas), y abarcan el norte de la provincia de Santa Fe, el sur de Chaco y el este de Santiago del Estero.
 
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Bajos Submeridionales, Santa Fe, Argentina.
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Bajos Sumberidionales.
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Esta amplia planicie inundable es el hábitat de distintas especies en peligro de extinción como el venado de las pampas, el aguará guazú, el águila coronada, el cardenal amarillo, así como muchas otras aves acuáticas y de pastizal. La diversidad biológica del área vive adaptada a condiciones de inundación y sequías cíclicas y recurrentes. La principal actividad económica local es la ganadería extensiva, desarrollada sobre la base del forraje que ofrecen sus pastizales naturales. La productividad de forraje y el funcionamiento del ecosistema del humedal están siendo alterados por los cambios en el régimen de inundación causados por las obras de canalización.

Recientemente, como una medida para evitar las inundaciones periódicas y naturales, se ha construido una red de canales de desagüe que estarían alterando el normal funcionamiento del ecosistema y sus economías locales. Las obras han adquirido dimensiones regionales, y la magnitud de su influencia sobre el funcionamiento de los Bajos Submeridionales no ha sido apropiadamente estudiada y se conoce muy pobremente.

Los efectos negativos de las obras de canalización podrían acentuar el deterioro del ambiente produciendo resultados opuestos a los fines originales de las mismas.

Por otro lado, a escala regional, esta gran pampa, de horizonte casi infinito, funciona como un inmenso colector de agua, que presenta una gran importancia en la dinámica del río Salado, en el cual vuelca las aguas que capta cuando las precipitaciones son muy abundantes. En el año 2003, los aportes de agua de los Bajos Submeridionales, potenciados por las canalizaciones, y sumados a las precipitaciones extraordinarias registradas en la cuenca inferior del río provocaron, junto a otras razones, una inmensa inundación en la ciudad de Santa Fe, que ha sido considerada como uno de los mayores desastres “naturales” ocurridos en nuestro país en las últimas décadas.

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