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Mal balance para la sustentabilidad de la merluza en 2010, y peor proyección para 2011

Pese a los sucesivos reclamos a la Subsecretaría de Pesca de la Nación por parte de varias instituciones ligadas al sector, 2010 concluyó sin medidas que garanticen la sustentabilidad de la pesca de la merluza común. Y en la primera mitad de 2011, la situación continuaría en las mismas condiciones. Para la Fundación Vida Silvestre Argentina, el Estado tiene la obligación de prevenir el daño ambiental que provocaría el colapso pesquero del principal recurso del sector, y de dar respuesta a los conflictos socio-económicos que ya se están generando.

Pese a los sucesivos reclamos a la Subsecretaría de Pesca de la Nación por parte de varias instituciones ligadas al sector, 2010 concluyó sin medidas que garanticen la sustentabilidad de la pesca de la merluza común. Y en la primera mitad de 2011, la situación continuaría en las mismas condiciones. Para la Fundación Vida Silvestre Argentina, el Estado tiene la obligación de prevenir el daño ambiental que provocaría el colapso pesquero del principal recurso del sector, y de dar respuesta a los conflictos socio-económicos que ya se están generando.

(Buenos Aires, 22 de diciembre de 2010) En 2010 la Subsecretaría de Pesca de la Nación no adoptó las medidas necesarias para prevenir que la crisis que atraviesa la pesquería de merluza común continúe agravándose. Para Vida Silvestre no se solucionó el problema de la sobrepesca ni el de la captura de juveniles, dos de las principales amenazas que están afectando gravemente al recurso, y sigue sin atenderse el problema de fondo: la necesidad de una nueva política pesquera que garantice la sustentabilidad del sector.

A principios de 2010, desde Vida Silvestre solicitamos, por un lado, disminuir las capturas permitidas un 30% y, por otro lado, establecer el uso obligatorio por parte de las empresas de algún dispositivo de selectividad que permita el escape de ejemplares juveniles. Ambas medidas buscaban, en el corto plazo, evitar que continúe disminuyendo la abundancia de adultos de esta especie, que en los últimos 20 años se redujo más del 80%”, explicó Guillermo Cañete, Coordinador del Programa Marino de Vida Silvestre.

Informes técnicos (Nº 9/10 y 31/10) elaborados por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), basado en la campaña de investigación de juveniles realizada en 2010, señalaron una situación aún más crítica que la del año pasado: este año se registró una disminución importante de juveniles. Al mismo tiempo, en el Informe Técnico N° 16/10, los investigadores del INIDEP advierten, aún más claramente, que la situación actual de explotación de la merluza es NO SUSTENTABLE.

A pesar de estos datos alarmantes, la Subsecretaría de Pesca no sólo NO redujo la Captura Máxima Permisible, sino que anunció que en la primera mitad de 2011 se sostendrán los niveles de capturas permitidos para 2010. “Esas capturas ya eran excesivas y, sumadas a la falta de uso de dispositivos de selectividad por disposición del propio gobierno, pusieron en riesgo a los juveniles que habían ingresado al stock a principios de 2009. En un contexto más delicado como el que estamos atravesando, estas mismas decisiones podrían tener consecuencias aún más críticas que las actuales”, señaló el representante de Vida Silvestre.

Sustentabilidad en los hechos, no en los discursos

Recientemente, el Subsecretario de Pesca, Norberto Yahuar, anunció la implementación de un sistema de cámaras a bordo de los barcos pesqueros para monitorear las capturas de cada uno de ellos. Para Vida Silvestre, la medida es necesaria pero insuficiente. “Las cámaras son sólo una nueva herramienta para monitorear una parte del problema, pero no resuelve los temas de fondo. Lo que realmente se necesita es un nuevo modelo pesquero para garantizar la sustentabilidad del sector”, señaló el especialista Guillermo Cañete.

De acuerdo a Vida Silvestre, este nuevo modelo pesquero debería incluir, al menos, los siguientes puntos:

* Generar un sistema de manejo pesquero basado en la mejor información científica fidedigna disponible, aplicando el criterio precautorio y el enfoque ecosistémico.
* Desarrollar un esquema de gobernabilidad participativa que contribuya a la generación de consensos y compromisos entre todos los actores y a la promoción de prácticas pesqueras responsables, incluyendo el acceso público a la información.
* Adecuar el marco legal con un enfoque dinámico que asegure el cumplimiento de las políticas pesqueras en términos de manejo sustentable.
* Implementar un sistema de monitoreo pesquero eficiente y transparente que genere información confiable (estadísticas; vigilancia y control de capturas a bordo, descartes y desembarques; observadores a bordo).
* Ajustar la capacidad pesquera a la disponibilidad de los recursos.
* Incorporar tecnologías de captura selectiva.
* Optimizar los aspectos tecnológicos y económicos para mejorar el valor de los recursos pesqueros, aprovechar la pesca acompañante, diversificar los productos y procesarlos con valor agregado y mano de obra intensiva.

Para más información, comunicarse con:  
* Florencia Lemoine, Responsable de Comunicación, Fundación Vida Silvestre Argentina. Tel: + 54 11 43313631 (int. 36), Cel: 011 1533171923, florencia.lemoine@vidasilvestre.org.ar
 

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